Existen en la actualidad indefinidos procedimientos por los cuales puede realizarse el tratamiento de agua para ser purificada o separada de los minerales y residuos que le restan calidad a la misma. Definir el tratamiento más adecuado para el agua implica clasificar el tipo de líquido que se desea purificar, ya que los procedimientos para dicha tarea varían según se hagan sobre agua salada, agua residual, o agua contaminada por actividades industriales especificas.
Los diversos tratamientos que se llevan a cabo en el caso de las aguas residuales, se pueden clasificar de manera general en tratamientos físico-químicos, tratamientos biológicos y tratamientos químicos; los cuales cuentan con elementos y procedimientos particulares y adecuados a dicha clasificación.
En el caso del tratamiento de agua residual, del tipo físico-químico, se puede determinar cuatro procedimientos clásicos y son: la remoción de arena, la remoción de sólidos, la separación y filtración de sólidos y por último, la precipitación que se puede realizar por medio del empleo de coagulantes o algún tipo de floculantes. En este procedimiento de purificación del agua residual, se utiliza una cierta cantidad de cloruro fèrrico, el cual permite acelerar la remoción de fósforo y facilita la precipitación de biosólidos.
Otro tratamiento por el cual se puede limpiar el agua residual es el biológico, este implica tres etapas bien definidas en el tratamiento de los líquidos provenientes de locales comerciales, o industrias:
En una primera instancia del proceso esta el sistema aeróbico o lecho oxidante, luego de este primer paso, sigue la etapa de post precipitación y por último se procede a liberar al medio de efluentes. Este último paso puede realizarse con algún tipo de desinfección o sin ninguna, esto dependerá del tipo de normas que regulen la sociedad donde se realice el tratamiento.
El tercer tratamiento de agua residual es el denominado químico, en este caso en particular, el proceso se lleva a cabo generalmente combinando otros procedimientos como lo es, por ejemplo, el focalizado en remover sólidos formalmente llamado “filtración”.
En países como Estado Unidos la técnica que utiliza la combinación de estos dos procesos, permite que dicho procedimiento sea catalogado como un tratamiento del tipo físico-químico,
Dentro de este último tratamiento, químico, se encuentra la eliminación del hierro presente en el agua potable, la supresión del oxigeno incluido en el agua de las conocidas centrales térmicas; así como también le eliminación de fosfato existente en las aguas residuales de procedencia domestica y la supresión de nitratos en aguas del tipo residual de procedencia domestica e industrial.