El agua es el pilar fundamental para la construcción de una vida saludable y para la satisfacción de las principales necesidades del ser humano. Sin embargo, son cada vez más perjudiciales las acciones que el hombre ejerce sobre este recurso, generando aguas residuales a través de los desechos que se le incorporan diariamente.
Además de las aguas residuales, existe el agua salada que también presenta componentes dañinos para el consumo humano. El agua salada es aquella que se encuentra en la desembocadura de ríos, en el mar, o en ciertas lagunas conectadas con un brazo con el mar. Su contenido de sólidos disueltos varia entre 1.000 mg./l y 10.000 mg./l
Estos componentes que posee el agua salada pueden ser muy perjudiciales para la salud, y también suelen ser un dolor de cabeza para el ama de casa y también para los trabajadores del sector industrial por diversos motivos
Por un lado, el agua salada dificulta la actividad doméstica del lavado, ya que por diversas características no produce espuma, impidiendo la acción de la limpieza. Por otro lado, ya sea en el ámbito doméstico o industrial, la dureza de este tipo de aguas genera un depósito de sarro en las paredes de calderas, cañerías, lavadoras, termo tanques, y demás artefactos, dificultando su buen funcionamiento.
Para solucionar estos y otros inconvenientes, existe el Tratamiento de agua salada, que puede llevarse a cabo a través de una gran gama de procesos fisicos y químicos y de la implementación de diversos equipos según el grado de complejidad del problema.
Entre estos tratamientos, el más eficiente y recomendado es el de la Osmosis inversa. Por medio de este sistema, se procede a filtrar la alta concentración de sales de este tipo de agua, utilizando membranas específicas a través de las cuales se produce la transferencia de sales de una solución diluida hacia otra más concentrada.
Los sistemas de osmosis inversa comenzaron a usarse a escala industrial entre 1959 y 1960, Las primeras membranas fueron de carácter orgánico (acetato de celulosa) dispuestas en forma de espiral para aumentar la superficie de intercambio, con el tiempo comenzaron a utilizarse las resinas llamadas de fibra hueca y hoy ya se utilizan las membranas de cerámicas.
Estos tratamientos son llevados a cabo por nuestra empresa, colaborando así con la protección de este recurso tan imprescindible para la vida del ser humano. Además nuestros servicios se adaptan a las disponibilidades del cliente, ofreciendo una gama muy variada de opciones para el tratamiento de agua.