Cualquiera sea la fuente de agua, ya sea de mar, río, pozo, etc., contiene impurezas, compuestas por partículas suspendidas y disueltas.
Las partículas suspendidas, o denominadas sólidos suspendidos totales, pueden ser eliminadas con una simple filtración equivalente a los filtros caseros (de sedimentos). Pero los sólidos disueltos totales deben ser eliminados por otro tipo de tecnologías, y una de ellas es la utilización de la osmosis inversa.
Como es de público conocimiento, el agua de mar es agua salada, debido a la gran cantidad de sales disueltas, lo cual impide que sea potable.
Si se reduce a más del 95% de estas sales, o sólo parte de ellas contenidas en el agua, sería similar a la que se conoce como potable.
El principio mediante el cual trabaja la osmosis inversa es muy sencillo, y nos permite obtener este tipo de agua.
La osmosis inversa directa es un proceso natural que ocurre en todas las células vivas, permitiendo la fuente de vida, al permitir que el agua fluya por difusión a través de una membrana semipermeable desde zonas donde se encuentra pura relativamente (bajo contenido en impurezas) a zonas donde se encuentra con alta concentración de sales. Esto permite extraer agua pura del medio ambiente.
La osmosis inversa es un proceso creado por el hombre que invierte en el fenómeno de la osmosis, en donde el agua concentrada en sales pasa a través de una membrana semipermeable, las sales quedan retenidas en la superficie de la membrana y se obtiene agua baja en sales.
Existe una presión por el sentido natural de la osmosis la cual se tiene que vencer. A esta se le conoce como presión osmótica, y al vencer esta presión se puede atravesar la membrana semipermeable con agua concentrada.
Mientras más sales estén disueltas en el agua, existe una presión osmótica mayor.
El proceso de la osmosis inversa es un proceso de fácil entendimiento.
Al agua salada de mar se le aplica una presión para pasarla a través de una membrana y comienza a ser potabilizada, eliminando parte de las impurezas, es decir el agua queda con mucho menor cantidad de sales disueltas.
Cuando ésta pasa a través de una membrana sintética, el agua se disuelve en la membrana y pasa por difusión a través de esta, a lo cual se le llama agua permeada o de permeado.
Este flujo de agua deja del otro lado de la membrana a las impurezas, tales como las sales disueltas y materia orgánica, visiblemente no detectables, y que no se retienen en algunas ocasiones con filtros convencionales, y estas impurezas también son rechazadas.
El rechazo consiste de agua concentrada en sales, y en casi la mayoría de las ocasiones se hace pasar el flujo de rechazo por una turbina para generar energía, porque la presión que se aplica en su mayoría es liberada por la parte del rechazo de las sales, y después se devuelve el rechazo al mar.