Dos métodos principales para el tratamiento del agua.

En la actualidad un problema recurrente es el cuidado del agua, la escasez de este elemento ha provocado serios problemas en todo nuestro país y es de suma importancia sobre todo en verano, conocer el tratamiento de agua que se puede realizar para cuidarla y aprovecharla.
En el momento de acondicionar el agua, previo al proceso de alimentarla a una caldera, se puede contar con 2 métodos básicos y fundamentales, por una parte existe el tratamiento externo y por el otro el tratamiento de agua interno.

A través de cualquiera de estos dos métodos lo que se busca es impedir que la tendencia corrosiva e incrustante propias del agua, se desarrollen y deteriore la calidad de la misma. El tratamiento de agua externo se lleva a cabo en base a una serie de métodos mas específicos como el Cal carbonato en frío, Cal carbonato en caliente, Cloruro de calcio o sulfato y cal en frío y Coagulación entre otros.

Este tipo de metodología externa se lleva a cabo por separado, o bien por medio de una combinación entre los métodos mas específicos, de manera que complementen un proceso hasta lograr el correcto tratamiento y cuidado del agua.

El tratamiento de agua externo es utilizado en plantas donde las cantidades de agua son mayores y vuelve ciertos métodos viables y rentables al mismo tiempo de lograr los objetivos propuestos.
Por otra parte se puede encontrar el denominado tratamiento de agua interno, dentro del cual se puede encontrar diversos elementos químicos para tratar calderas.

Dichos métodos de tratamiento interno no trabaja con grandes cantidades de agua, sino más bien acotado y donde el proceso químico del agua se realiza en la misma unidad.

En la mayoría de los casos este tipo de procedimientos se lleva a cabo en ámbitos privados como hoteles, baños públicos y todo aquel sector que no implique una cantidad de agua muy abundante. El tipo de elemento químico que se utilice en el proceso, es uno de los parámetros por los cuales se puede regir el comportamiento de una caldera en los diferentes procesos para mantener y tratar el agua.

Con el mismo parámetro se puede medir el proceso de tipo Residual, por ejemplo, aquí los compuestos que se emplean son de órgano fosfórico los cuales no se presentan, ni actúan como elementos contaminantes ni tóxicos y permiten un proceso más noble y optimo.

De esta  manera y a través de lograr un equilibrio entre el total de sólidos disueltos; residual de tratamiento y pH; se logra evitar ataques del tipo corrosivo, fragilizacion cáustica y la formación de incrustaciones.

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