El agua que existe en el mundo no es de un solo tipo, se pueden clasificar según la composición de sales minerales que contenga y estén presentes en determinada cantidad de liquido. Estas pueden ser aguas blandas, duras, alcalinas y neutras que no solo pueden diferir en la cantidad de minerales que contienen, sino también en el tipo de minerales.
Sin embargo existe otra clasificación de agua, teniendo en cuenta el lugar de origen de determinados fluidos como lo son el agua salada y el agua residual entre otras.
El tratamiento de agua por el cual deba decidirse tratar una cantidad de líquido determinada, se definirá según el tipo de agua al que se desee purificar, el volumen que se desee tratar y el resultado que se desee obtener.
De esta manera el tratamiento de agua salada se realiza por medio de un método denominado osmosis inversa, en el cual se logra separar a través de una mayor presión la concentración de sales y sustancias disueltas de lo que es el líquido en sí mismo.
Mas del 90% del agua mundial está en estas condiciones, ya que provienen de océanos y mares, que poseen grandes cantidades de cloruro de sodio en sus corrientes.
Por otra parte está el agua residual, que se origina en las diferentes instituciones, locales de comercio o industrias para las cuales el tratamiento que se le dará al agua será distinto al ya mencionado en el caso del agua salada.
Este tipo de agua puede tratarse dentro del lugar que le dieron origen, como dentro de sus tanques sépticos por ejemplo, o bien pueden tomarse y trasladarse a través de un sistema de tuberías a una determinada planta de purificación municipal.
El hecho de colectar y tratar las aguas residuales domésticas está regulado por normas o reglas locales, federales, estatales y prevé límites y pautas que rigen a cada tratamiento, así como también sanciones para aquellas industrias que contaminen los recursos naturales. Esto forma parte de la gran preocupación que existe por cuidar y controlar que los recursos naturales no sean atacados.
Un caso a tener en cuenta, es el agua que contiene residuos industriales ya que para su correcta purificación los métodos tradicionales no funcionan, se necesita seguir procedimientos específicos y hasta más complejos para poder recobrar el valor puro de este liquido, y lograr de esta manera que sea utilizable para otros sistemas.