Al momento de seleccionar el correcto tratamiento de agua según las necesidades que se cuenta es fundamental tener en cuenta la gran variedad existente en el mercado. Los más populares son aquellos que cuentan con membranas como el principal agente de filtrado y purificación del agua.
En la actualidad es posible encontrar distintos tipos de artefactos de tratamiento de agua con membranas. Uno de ellos, el más permeable, es la microfiltración, caracterizado por que permite separar los sólidos suspendidos que se hallan en el agua, permitiendo el paso de las sales y las moléculas de gran tamaño.
Por otra parte, el sistema de tratamiento de agua que menor capacidad permeable posee es la osmosis inversa, que sólo permite el paso del líquido. En un punto medio entre ambas formas descriptas se encuentra la ultrafiltración, que elimina los elementos con alto peso molecular, dando lugar a la filtración del agua con las sales.
La ultrafiltración funciona a través de sistemas de baja presión, que conducen los fluidos hasta la membrana, la cual absorbe los elementos indeseados. El mismo suele ser usado como un paso anterior a la nanofiltración y osmosis inversa, con el objetivo de obtener un agua totalmente pura.
Este tipo de tratamiento de agua puede ser utilizado con tres tipos de membranas distintas, las cuales se adecuan a diferentes circunstancias. En éste contexto resulta importante determinar que el tamaño que posean es proporcional a la capacidad de filtrado.
Una de ellas es la membrana espiral, la cual se caracteriza por contar con una amplia superficie en la cual circula toda el agua y es recogida en un canal central, lo cual deriva una menor necesidad de bombeo, reduciendo los costos energéticos. Además, funciona a altas presiones y altas temperaturas. Estas son las que mayor superficie poseen, por lo que implican el menor costo, siempre que las condiciones de obtención de los fluidos sea buena.
Otra de las clases de membranas es la tubular, de un diámetro aproximado de media a una pulgada. Estas se distinguen de la anterior por soportar grandes cantidades de contaminantes, así como también altas temperaturas y altos niveles de ph.
El último tipo son las membranas Hollow Fiber o resistentes de cerámica. Estas son las más pequeñas entre las comparadas, pero son especialmente recomendadas para tratar agua con agentes altamente contaminantes.
Resulta fundamental destacar que la ultrafiltración no sólo es eficaz para realizar procesos al agua, sino también a otro tipo de líquidos como efluentes, vinos, jugos y productos lácteos.