Uno de los métodos más comunes y efectivos para tratamiento de agua en el cual se busca alcanzar la purificación de la misma son aquellos que se realizan a través de membranas de diferente tipo. Entre las variantes se encuentra la ultrafiltración, recomendada para gran cantidad de fluidos.
La ultrafiltración es utilizada para realizar tratamiento de agua en aquellos casos en donde exista una gran cantidad de elementos sólidos en suspensión, virus, endotoxinas, bacterias y partículas coloidales. Esto es así, ya que las membranas de ultrafiltración son una especie de estas, caracterizadas por la semi-permeabilidad y la baja presión, por lo que producen la eliminación de elementos de alto peso molecular como los nombrados.
El funcionamiento de éste tipo de tratamiento de agua comienza cuando los fluidos son conducidos por el sistema de baja presión, que al momento de impactar con la membrana, sólo continúan el agua junto a sales y partículas de peso molecular mínimo. Es por esto, que la ultrafiltración suele ser utilizada de forma previa a la realización de la osmosis inversa, la cual sólo permite el paso del líquido, así como también de la nanofiltración.
Como resultado del proceso de ultrafiltración se obtienen la eliminación de los microorganismos y las partículas en suspensión de un 90 por ciento, produciendo un corte molecular entre mil y 100 mil. Asimismo, es posible eliminar el arsénico propio del agua que llega a los hogares o a las industrias previamente tratada, con sólo incorporar inyecciones de coagulantes. Gracias a éste tratamiento se obtiene un agua más clara, ya que el mismo logra una turbidez nula.
Durante el proceso de ultrafiltración a través de membranas se genera un flujo denominado cruzado, superior al común que se produce en otro tipo de procesos. La diferencia principal radica en que a través del flujo cruzado se produce la autolimpieza de la membrana, mientras que en el directo los elementos suelen taparse con rapidez, lo cual trae aparejado un aumento en la frecuencia de limpieza. Es por eso, que los sistemas de ultrafiltración implican, a largo plazo, un importante ahorro y una inversión totalmente segura.
En la actualidad existen dos sistemas aplicados a ésta clase de tratamiento de agua. Uno de ellos es el elemento de platos en la presión de uno. El mismo consta de un solo artefacto en el cual se encuentra el envase de presión junto a la membrana. El otro es aquel en el que están separados.