Uno de los tipos de tratamiento de agua más efectivos en la actualidad es la ultrafiltración, un proceso para el cual se emplean membranas con poros de tamaño molecular que funcionan a baja presión para obtiener fluidos sin moléculas de alto peso. El mismo posee diferentes aplicaciones, como ser un prefiltrado para la osmosis inversa.
Además, éste tratamiento de agua es aplicado para purificar distintas sustancias líquidas, como jugos, vino o leche. En éste contexto, la ultrafiltración se ha coronado como uno de los sistemas más utilizados en la industria láctea, con el que se obtienen el mejoramiento o especificación de algunos productos, y la creación de otros.
En relación a la leche, a través de la ultrafiltración es posible lograr el enriquecimiento de proteínas de ésta sustancia líquida. El procedimiento es realizado para evitar la utilización de leche en polvo sin grasa, la cual aumenta las proteínas, pero le da a la leche un sabor muy dulce, que suele ser resistida por los consumidores.
Asimismo, el mencionado tratamiento de agua se emplea para conseguir leche reducida en carbohidratos, una sustancia especial denominada concentrado de proteínas de leche por ultrafiltración, con la cual se obtiene un polvo que respeta los sabores y olores originales y para potenciar los sólidos en productos como las cremas agrias.
La ultrafiltración tiene gran importancia en la producción de helados a base de leche. A partir del mismo se genera una mayor concentración de la proteína del helado lo cual le otorga al producto final una más larga vida, ya que extrae la lactosa y algunos minerales que son responsables de la cristalización al momento de la cristalización con el paso del tiempo. Asimismo, éste método de tratamiento de agua junto a la diafiltración, que es el agregado de agua, posibilita la creación de helados con bajo contenido de carbohidratos.
El uso más importante y revolucionario de la ultrafiltración en la industria láctea se da en la creación de quesos. El sistema es aplicado para lograr la pasteurización de la leche, es decir, la eliminación de las sustancias sólidas y los microorganismos, que antes solía realizarse a través de tratamientos térmicos.
La principal ventaja de la ultrafiltración en la elaboración de quesos, es que con la misma se mantienen las partículas como el calcio, el sodio, el suero y el fósforo, que le otorgan las características propias al alimento, como la cremosidad y el alto contenido alimenticio. De ésta forma, el sabor y los olores se conjugan con la seguridad de poseer alimentos sin ningún tipo de organismos que podrían afectar la salud.