Si no utilizamos los ya definidos sistemas de membrana ni tampoco la filtración, las opciones restantes para el tratamiento de agua residual se ven bastante acotadas. Dentro de las llamadas tecnologías intensivas para el tratamiento de agua, es posible mencionar a los bioreactores de membrana (BRM), a los reactores secuenciales discontinuos y también a los biodiscos. Ahora bien, expliquemos brevemente en qué consisten cada una de estas tecnologías.
Reactores secuenciales discontinuos
Funcionan a través de los lodos activados. En este sistema, tanto las funciones de aireación y de sedimentación, como la decantación; se realizan en un mismo reactor. Por lo general se utiliza un mínimo de dos tanques para la reacción, de este modo se garantiza un tratamiento de agua residual continuo y eficiente. Dichos sistemas no ocupan superficies extensas y poseen costos muy competitivos. Son generadores de efluentes de alta calidad y además fácilmente tratables para su regeneración.
Biodiscos
Son esencialmente reactores de biomasa fija. Su estructura consiste en un sistema de discos montados en un eje rotatorio. A través de esta rotación, todos los discos situados en paralelo están expuestos alternativamente al aire y al agua a tratar. Los microorganismos fijados se encargan de descomponer la materia orgánica haciendo uso de algunos procesos aerobios.
Los biodiscos constituyen un sistema de tratamiento de agua muy fiable y económico en cuanto a la energía requerida. En aquellas instalaciones pequeñas y bien dimensionadas, el efluente resulta de muy alta calidad. Sólo suele ser necesaria una desinfección para su posterior reutilización.
Bioreactores de membrana
Estas tecnologías consisten en colocar una membrana en el interior de un sistema de aireación (conocido como tratamiento con lodos activados). Dicha membrana no permite que pasen los biosolidos que permanecen en el reactor. Se logra un efluente de muy buena calidad, muy fácil de desinfectar.
También, es común que se empleen membranas externas, fuera del reactor.
En los dos casos, es posible concretar una eliminación de patógenos de gran tamaño.
Como por ejemplo, Giardia y Cryptosporidium.
Sistemas físico-químicos
Los sistemas físico químicos consisten en el tratamiento mediante un reactivo, que provoca una coagulación-floculación, continuada de una filtración con arena u otro sistema similar. Por lo general, los reactivos son coagulantes inorgánicos, polímeros orgánicos o combinaciones de ambos. Aportan una acción desinfectante, y eliminan todos los virus y bacterias que están fijados en los sólidos.