Si bien muchas veces se ha querido catalogar a la osmosis como un proceso de filtración en una escala molecular, es fácil entender y comprender que la osmosis inversa es un proceso claramente diferenciado de la micro filtración o de la filtración.
Existen tres aspectos que marcan claramente esta citada diferencia:
1. En el proceso de filtración el caudal completo atraviesa al elemento separador. Este impide sólo el paso de las partículas sólidas de un tamaño predeterminado.
2. En cambio, en la osmosis inversa, tan solo una porción del caudal de alimentación pasa por la membrana y constituye el producto. El resto del caudal es eliminado sin pasar por la membrana y se convierte en el rechazo.
3. En la osmosis inversa, nunca se acumula el material separado en la superficie de la membrana, como pasa en otros procesos, ya que es el rechazo el que se encarga del arrastre de dicho material.
4. Mientras que en la osmosis el flujo de agua salada es paralelo a la membrana, en la filtración es perpendicular.
En cierta forma, podría considerarse la osmosis inversa como una ramificación de la ultra filtración, en la cual las partículas de dimensiones coloidales se separan de los sistemas dispersos, pasándolas por una membrana adecuada o por un filtro. Sin embargo, también se encuentran diferencias notables entre osmosis inversa y ultra filtración.
En la ultra filtración, el modo en que se logra la separación puede leerse como si se tratara de un cribado de partículas que pasan por una película o matriz que cuenta con poros de las dimensiones adecuadas.
Pero la separación de sales del agua no puede reducirse en un proceso tan simple. Es mucho más complejo, ya que no existe una diferencia importante entre el tamaño de las moléculas del agua y el tamaño de la mayoría de los iones inorgánicos que intervienen.
Algunas ventajas de la osmosis inversa frente a otros tratamientos de agua convencionales:
1. Tecnología utilizada es de primer nivel. Se dice “Tratamiento Limpio” porque prácticamente logra desaparecer el uso de químicos en el proceso.
2. Se reducen importantes costos dentro de la operación.
3. Producción dentro de sistemas automatizados. Las mediciones son mucho más controladas y más confiables. Los espacios son reducidos y los flujos y calidades permanecen constantes.
4. Y su ventaja más preciada: se adapta a todo tipo de aplicación: agua residual, agua para Proceso, Pura, Potable, Sanitaria, Biológica, etc.