Convertir en utilizable un agua que no lo es siempre fue un objetivo de vital importancia para el ser humano. En la antigüedad lo era para aquellas comunidades que no tenían acceso (o lo tenían en escasa medida) a fuentes de agua potable. Hoy lo es para todos; ya que las grandes fuentes de agua, están siendo contaminadas por diferentes agentes. Pero, principalmente (y aunque parezca increíble de comprender), por la misma mano del hombre. Sin embargo, no se debe perder la esperanza. Más allá de la problemática, y sin ahondar en el tema de que el hombre debe cuidar sus recursos, como se encontraron métodos de purificación en el pasado también pueden encontrarse en el presente.
En otras etapas de tratamiento de agua, las tecnologías convencionales utilizadas consistían en un proceso que trabajaba en base a lodos activados, o los llamados lechos percoladores. Hoy sabemos que esta tecnología se volvió obsoleta, y que las técnicas aplicadas anteriormente quedaron desactualizadas, si las comparamos con el avance continuo de la humanidad. Y es tan costosa su aplicación (construcción y mantenimiento), que ni siquiera sirve utilizarlas en poblaciones alejadas o de pocos habitantes.
Surge, por lo tanto, una solución para el tratamiento de agua completamente innovadora. Se trata de una herramienta descubierta en el campo de la biotecnología. Mediante el trabajo conjunto de la ingeniería con la ecología, se planifica la construcción de ecosistemas artificiales para llevar a cabo la purificación de agua residual. Para construir estos ecosistemas se intenta imitar humedales ya éstos representan las condiciones ideales para el proceso. Se realiza un tratamiento de agua mediante el cual los residuos son transformados y entregados al ambiente. Pero con una composición química que no agreden al mismo. El agua que queda purificada puede reutilizarse tranquilamente. Muchos trabajan con ella en la producción maderera, en la agricultura, o en el forraje.
Con las cloacas, por ejemplo, por años no se tuvo una solución efectiva para su tratamiento. Ahora podrán tenerlo gracias a este sistema. Será una solución sencilla, económica y más que accesible. Probablemente, hasta se puedan obtener ganancias con su aplicación (además de cuidar el medio ambiente).
La idea, para comenzar, es colocar plantas flotantes en las lagunas. Ellas se encargarán de purificar automáticamente (y de manera ecológica), la superficie de las concentraciones hídricas. Además de limpiar la laguna colaborarían con la sobrevivencia de los peces y las personas.